Tengo frío

El otro día tuve que padecer una de las peores ideas de la humanidad: madrugar. Pero bueno, todo fuera por hacer algo por mi final de montaje. El caso es que caí en cuenta que lo peor de madrugar, entre otras cosas, es el frío.
El problema de tener frío es encontrarse en una situación en la que uno no puede hacer algo para remediar dicha situación: entiéndase, estar en la calle o en un lugar en el que uno no puede resguardarse o abrigarse o tomarse algo caliente. Así que aquí viene el top 3 de los peores fríos que he experimentado en mi vida.
#3: Madrugar.
Madrugar es de por sí muy jarto, pero aquí me refiero a la situación específica de madrugar a una hora en la que todavía no ha salido el sol, es decir, técnicamente el día no ha comenzado. Yo no sé si a esa hora la temperatura corporal es ideal, la exterior se encuentra en su punto más bajo del día, o que rayos, pero el frío que siente uno al quitarse las cobijas de encima es espantoso. Y no hablemos de quitarse la ropa para meterse en la ducha. Hay gente que prefiere no bañarse ante tal circunstancia, sinceramente yo lo haría, no me importa. El problema es que si yo no me baño no me despierto. Alguna vez alguien me dijo que cuando uno se bañaba enviaba al cuerpo el estímulo de reaccionar o algo así.
Yo antes no era tan friolenta, pero últimamente, con el invierno en este país me eh acostumbrado a dormir con medias y saco.
#2 Orlando, Florida.
Cuando fui a Disneyland en enero del 2007, en Orlando se estaba terminando la época de invierno y aunque ya no había nieve y el resto de los turistas se vestían para un clima cálido, hacía mucho frío. El problema era que nosotras veníamos de un crucero por el Caribe, o sea llevábamos ropa de calentanas. Oh sorpresa, primer día en Disney, con sandalias, pantalón pescador y una chaqueta sencilla, ¡Qué Frío! A tal punto, que mis riñones apuraron su metabolismo y yo no podía dar tres pasos sin tener que ir al baño otra vez. Lo malo de ese frío fue el efecto sobre mis riñones y lo difícil que hacía respirar, pero, afortunadamente con los días fue mejorando y de todas formas, de la emoción de montar en todas las atracciones, realmente no le puse tanto cuidado.
#1 China.
China, es de lejos el peor frío que he sentido en mi vida, o sea, con el número uno eso ya queda claro. Resulta que en China la mitad del año hace frío y la otra mitad hace calor. Nosotros fuimos a comienzos de abril, cuando se está terminando el invierno y comenzando el verano, que realmente comienza con gravedad como en mayo.

El caso es que el viaje a China comenzaba por el norte y el recorrido continuaba hacia el sur. Ya nos habían advertido que el norte era donde hacía más frío, que lleváramos ropa abrigada, etc. El caso es que por eso de vivir en un país tropical, uno nunca tiende a imaginarse que la cosa va a ser tan grave, y si a eso se le suma la practicidad para empacar de una madre que si fuera por ella viajaría con tres cosas, la ropa que se lleva no resulta siendo suficiente.
No llevé guantes porque antes no era friolenta y no los usaba, tampoco bufanda. Llevé una chaqueta de Abercbrombie que me compró mi mamá, bien gruesita, pero aún así, casi me da una hipotermia. Obvio, exagero, pero como no puedo hacerles comprender la gravedad de ese frío les voy a contar lo que me ocurrió. Saben que yo llevo las uñas muy largas y eso no me cuesta trabajo porque casi no se me parten. Bien, pues en Beijing se me partieron TODAS las uñas, tenía las manos y la cara tan secas que parecían un cartón. Y encima, dos meses antes de eso, a mi cuerpo le dio por volverse alérgico al frío. Total que en momentos donde no me podía tomar algo caliente o entrar a un sitio con calefacción, me empezaba un sarpullido y una piquiña insoportables.

Si se preguntan por qué salgo en casi todas las fotos de China con la misma chaqueta ya saben por qué es. Y tuve la mala suerte de que fuera azul claro y a la semana ya estaba súper sucia. Afortunadamente me salvó del frío y cuando llegamos a Guilin la temperatura estaba lo suficientemente buena para poder quedarme en buso y mandar mi chaqueta a la lavandería. Así es, este ha sido el peor frío. Hasta ahora.

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