La primera parte de Trago Amargo que nunca publiqué
(Esta y la otra fueron inspiradas en Dopamina) 11 de julio de 2010 Mínimo eran las ocho. Como siempre, otra noche de viernes pasada estudiando. No, yo no tenía, ni conocía más vida que esa. No esperaba nada distinto de mi jornada. Tomaba mis notas enfermizamente ordenadas gracias a mi esfuerzo. Nunca he sido obsesiva por el orden ni nada de eso, pero descubrí que en eso me pasaba más fácil el tiempo que anotando rápidamente. Decidí que había sido suficiente por ese día. Eché una última hojeada al séptimo libro que había sacado de la estantería. Ya tenía toda la información que necesitaba sobre el tema, pero tenía la maña de revisar todos los libros que había sacado así no los fuera a usar como referencias en mis trabajos. No esperaba que hubiera casi gente en la biblioteca. Al fin al cabo, no éramos muchos los que sacrificábamos un viernes ante los libros. Escuché un carraspeo y alcé la mirada. Allí estaba Camilo y yo por supuesto comencé a sentir un escalofrió por toda la espald...