Montañita
Aquí arriba en la montaña el aire huele a fresco, a pino; es aire limpio, casi demasiado. Cuando vienes de la ciudad el aire puro te parece raro, no te acostumbras a tanto oxígeno. Aquí arriba se pueden ver las estrellas en un día cualquiera. Ahora mismo, en octubre, hace fresco durante el día y de noche hace frío agradable, sutil, no de morirse. He venido en invierno, en verano, en otoño y en primavera. He venido muchas veces y sigo viniendo cada que la fortuna me lo permite. No todo es perfecto, claro, semejante cosa no existe, pero aquí arriba encontré personas que me arropan con su cariño y me invitan a su mesa. Aquí arriba hay paz, pero no porque no quepa el dolor o la humanidad, sino porque hay cierto silencio, el silencio de la naturaleza, el rumor de los árboles, un olor que ya me es familiar, a comida que se está horneando. Aquí arriba no me duele nada, pero no porque este lugar tenga la facultad de desaparecer los dolores, sino porque abajo, en la ciudad, tampoco m...
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