Circle of lyfe, circle of love
Hay cosas contra las que no puedes luchar. Podrías intentarlo, pero es un ejercicio más bien fútil. Cosas como la finitud de la vida, de la tuya y de las personas a quienes amas, y también de las mascotas. Las mascotas que llegan a tu casa y la llenan de ternura con una mirada, un movimiento, un pedazo de naturaleza que te recuerda que sientes compasión y de que sientes amor por una criatura que se queda muy quieta mientras la acaricias y le das besos. Es inútil luchar contra el hecho de que eres humano y de que inevitablemente vas a llegar a querer a esa criatura como has querido pocas cosas en la vida y de que el día en que ya no estén, tal vez por un accidente, tal vez porque era su momento, los vas a extrañar. Y nadie sabrá explicarte en qué parte del cuerpo duele la memoria sensorial que recuerda con exactitud la textura de su pelaje, la temperatura de sus orejas en la noche... o hasta el dolor de algunos mordiscos o de sus garritas aruñándote la pie. No puedes luc...