Entradas

Mostrando entradas de 2015

Giving thanks on thanksgiving

Imagen
Hoy se celebra aquí en Estados Unidos el día de Acción de Gracias o en inglés Thanksgiving. Aunque no es un tradición que se celebre de donde yo vengo, pensé que este año sería bueno hacer el ejercicio de dar las gracias, porque como siempre esa es una de las cosas que más me gusta hacer... aunque siempre que empiezo a dar gracias con el corazón termino al borde de las lágrimas. Gracias al universo porque este año, aunque no ha terminado todavía ha traído muchas cosas importantes, un grado profesional y dos viajes. Uno de ocio y otro 'laboral' o algo así, y también de ocio... y otras cosas. Gracias porque sin ser malo, ha sido un año emocionalmente muy difícil. Me he resignado a que los cambios nunca van a ser fáciles para mí. Me he quejado mucho de esta 'incapacidad' para escribir. Me he perdido muchas veces ya y a veces siento que sigo sin saber qué carajos estoy haciendo. Sobretodo me he exprimido el cerebro durante horas buscando formas de explicar con palabras...

Conclusiones viajeras 1: La potencia

Imagen
* Mezquita Azul. Estambul, Turquía. Soy afortunada. De hecho, soy una de las personas más afortunadas que conozco y podría quedarme mucho tiempo explicando por qué lo soy, pero por ahora, solo voy a hablar de una posibilidad que tuve hace poco (y que vuelvo a tener en unos días): viajar. He tenido la fortuna de ver lugares muy lejanos. De apreciar un pedacito de sus olores, de su gente, de su comida, sus monumentos, casas, calles, de aprender historia, geografía, política, economía y hasta sociología recorriéndolos. Viajar es uno de los placeres más maravillosos y enriquecedores que existen, y fuera de eso un lujo. Por eso me considero tan afortunada.  He visto tantas catedrales que ya no podría distinguir el interior de todas, a excepción tal vez de las más famosas. He visto tantas torres y edificios altísimos que me han obligado a alzar por completo la mirada para tratar de abarcarlo y siempre aparece el mismo pensamiento en mi cabeza: alguien tuvo que llegar...

La niñita que gritó 'lobo'

Imagen
Había una vez una niña llamada Sally que vivía en un pueblito muy bonito de un país cualquiera. Todo el mundo conoce la historia de esta niña, o más bien, parte de la historia. Sally, que cuidaba un rebaño de ovejas, de vez en cuando se divertía gritando en el pueblo que había un lobo que se iba a comer a sus ovejas. La gente, espantada, salía corriendo a ayudar a Sally, solo para darse cuenta que era mentira, que la niña había gritado lobo en vano. Poco a poco dejaron de creerle cuando repetía el grito de auxilio. A la gente le molestaba que la hicieran perder el tiempo con mentiras, que hubiera una niña malvada y loca que jugara con algo tan serio como eso.  Lo que la gente no sabía, y no ha sabido hasta ahora, es por qué Sally gritaba que había un lobo. No se trataba de ser una niña cruel, de hacer una travesura y asustar a los adultos. Se trataba de buscar la atención de la gente. Sally mentía porque solo cuando gritaba lobo y la gente venía a ayudarla sentía que merecí...

Adelante

Miedo. Emoción. Nervios. Un revuelto en el estómago. Que no se me rompan las medias. Que no se me levante el vestido. Que no se me dañe el maquillaje o el pelo. Que salgan lindas las fotos. Van a decir mi nombre. Ansiedad ¿A qué horas se me fueron cinco años? Recibir con la izquierda y dar la mano derecha. En frente tenemos un atardecer y me parece una metáfora perfecta. El sol se oculta. Se oculta para que sea de noche y la noche es otra cosa. Me dan ganas de llorar. Canto 'Roar' de Katy Perry en mi cabeza. Esa es la canción de un evento como el grado. El que diga que no tiene miedo miente. -¿Por qué siento que de acá me mandan a un campo de batalla armada con un cuchillo? ¿Qué voy a hacer después? La voz sabia contesta: -Primero, respirar. Vas a poner un pie delante del otro, vas a ir por tu diploma y luego vas a celebrar.  - Y luego? qué voy a hacer LUEGO? - Lo mismo que has hecho desde que aprendiste a caminar. Poner un pie delante del otro sucesivament...

Identity

Imagen
Yo fui la primera de mi clase en aprender a amarrarme los zapatos. Tenía 5 años. Una tarde nos pusieron unas tablitas de colores con huequitos por los que pasaba una cuerda. Con cada extremo de la cuerda debíamos aprender a hacer el dichoso nudo para amarrarnos los zapatos. La profesora no dijo nada de las 'orejas de conejito' que yo le había escuchado decir a mi hermana, al parecer una metodología ampliamente utilizada para aprender eso. Fueron unas indicaciones repetidas una par de veces mientras cada niña, sentada en su puesto, ensayaba con sus propios materiales a hacer el nudo mágico. Yo lo logré, Aprendí a a hacer el nudo y me sentí muy feliz. Ya podía amarrarme los zapatos yo sola! Salimos a la cancha del colegio y yo corría por ahí diciendo que ya podía hacerme el nudo, me desamarraba los zapatos y me los volvía a amarrar con cuidado de seguir el procedimiento que acababa de aprender. Poco a poco las otras niñas fueron lográndolo. Pero yo fui la primera. Eso es lo...

Cómo explicarle a un niño de 4 años por qué celebramos año nuevo (y fracasar en el intento)

Imagen
Samuel tiene cuatro años y pregunta. Pregunta porque eso es lo que hacen los niños, quieren una explicación de todo lo que ven y muchas veces en el intento de explicarles, lo que hacemos es enredarnos más. Era 31 de diciembre. Yo estaba tendiendo la cama en la finca y Samuel, Sami, como le decimos de cariño, con un carrito en la mano empezó a preguntarme por qué estábamos todos ahí reunidos.  - Porque estamos celebrando que se acabó un año y empezó uno nuevo y todos quieren estar con la familia para celebrar. - Y ¿por qué es año nuevo? - Porque cada año tiene 365 días y cuando se acaba comienza un año nuevo, y celebramos otra vez tu cumpleaños con una fiesta, el otro año vamos a hacer otra fiesta y así todos los años. (Evidentemente, para este punto yo ya me estaba enredando solita) - Yo tuve una fiesta de Jake el pirata. - Sí, eso fue este año y el otro año va a ser otra, porque el tiempo pasa. - y ¿por qué pasa el tiempo? Y yo vi a Samuel, con sus enormes ojos ve...