Informe sobre mi vida.
Este semestre empezó bien. Yo quería hacer las cosas, quería estudiar. Luego llegó semana de receso en la última semana de septiembre y algo pasó. ¿Qué? no sé. Algo. Fue como si se me hubiera desconectado un cable. No quería hacer nada. NADA. No podía concentrarme. Me levantaba, me bañaba, iba a clase, tomaba apuntes de lo que podía extraer, comía y me iba a mi casa a prender el computador y ver el tiempo consumirse en mi desgane. Parecía una rebeldía de esas que le entraban a uno en el colegio. "No voy a hacer nada". Lo mío nunca ha sido la rebeldía en ese sentido. Siempre me he dedicado a mis tareas, a mis lecturas a mis cosas, a sacarme 4.5 a más no poder. "Qué me pasa?" Una angustia cósmico profesional, tal vez. Tendría sentido, el otro semestre tengo que hacer la tesis y luego la práctica y luego el cartón y luego... y luego? qué quiere hacer luego Alejandra? ya no van a haber más tareas, ni más fotocopias ni más 4.5. Qué quieres hacer? Se me fue el último mes...