Parece que he vivido
He visto edificios tan antiguos como Santa Sofía y tan altos como la Catedral de Colonia. He visto atardeceres maravillosos en el Mediterráneo y en el corazón del Amazonas. He visto insectos y peces que no parecen de este mundo. He escuchado idiomas que suenan como susurros entre los dientes y otros que parecen regaños aunque digan palabras de dulzura. He escuchado “te quiero” y también “ya no te quiero”. He visto a la gente besarse con ganas y también gritarse. Yo también he gritado. De rabia, de impotencia. He visto tristeza, dolor, hambre. He sentido el vacío que deja la muerte de un ser querido. He visto películas de lugares a los que tal vez no viajaré, sobre personajes remotos en situaciones imposibles. He escuchado al fadista cantar con melancolía en Portugal y he probado el amargor de la cerveza en una cueva de Praga. He recorrido sola calles extranjeras en madrugadas heladas con un par de vinos en la cabeza. He sentido el tiempo hacerse infinito entre los brazos del homb...