Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2013

Patience

Imagen
No sé lo que es la paciencia. Nunca he sabido lo que es la dichosa paciencia. No puedo esperar para que me sucedan las cosas, pero hay cosas que simplemente no puedo hacer que sucedan, entonces tengo que esperar. No puedo esperar, no puedo. ¿Ya dije que no sé lo que es la paciencia? No puedo meterme a facebook y ver todas las fotos de sus viajes, grados, matrimonios, aventuras, risas, etc. Sí, en este momento soy una criatura sumamente envidiosa y quejetas. Déjenme hacer mi berrinche de niña de 5 años sobre por qué yo no puedo tener el juguete que tiene la niña de al lado. Porque la vida no me lo quiere dar, por lo menos no todavía. No estoy preparada para ese juguete, al parecer y entre más ruego y pataleo para que me lo den, más lejos parece. Entonces, cuando por fin me canse de la pataleta, voy a seguir jugando con mi muñeca, que no está mal, es muy bonita, me entretendré y luego, en un desliz, voy a volver a mirar a la de al lado y vuelve y juega la pataleta. Que no la mire enton...

Sixteen

Tengo 16 años. Estoy llorando en mi cama dándole replay a una canción que me acuerda de alguien que no me quiere. Me siento miserable porque no me quiere como yo quiero. Quiero seguir haciendo la misma pataleta en la oscuridad porque las cosas simplemente no me salen. La vida me aburre. Me aburre tener 16 y pasarmela en este plan. Reírme en el colegio y llorar en la casa. Tengo un cajoncito lleno de secretos en el que están mis primeros escritos. Son cosas macabras. Quiero morirme. Quiero morirme porque tú no me quieres, porque no debo ser suficientemente buena, porque me aburre esto de aspirar a crecer, reproducirme y sentarme en una oficina todos los santos días de mi vida hasta que me muera y algún ser superior pueda decirme que nada valió la pena. ¿por qué habrías de quererme? Me duele la cabeza de tanto llorar. Se acabó la canción. Replay. Quiero seguir acordándome de ti, pensar que tal vez sí me quieres un poquito. Mi celular monofónico y monocromático se ilumina. Me mandas un m...

A quien interese.

Mensaje rápido de tipo personal pero no autoafirmativo. O tal vez un poco, no sé. No voy a decir que estoy bien o mal o que me duele o que no. Hace rato me parece que estoy de espectadora en esta vida loca que va transcurriendo entre mis lecturas y los botones de una cámara que, como cosa rara, me da miedo tocar. Mañana será otro día. Mañana será otro año más en este exquisito laberinto que me impele todas los días a moverme, en busca de qué, no sé, pero lo importante es estar en movimiento constante, espantar aquellas moscas que de vez en cuando se filtran por mi ventana y pretenden atacarme. Todos sabemos que la dicha nunca es constante, pero extrañar y recordar es parte de mi oficio permanente. Creo que mis personajes no me quieren mucho últimamente. No les contesto el teléfono, no les devuelvo los mensajes, no tengo tiempo. El poco que tengo lo dedico a evadirme en pensamientos infructuosos, discusiones obsesivas y ficciones regaladas por la televisión. Niñas, no se preocupen. Sabe...