A quien interese.

Mensaje rápido de tipo personal pero no autoafirmativo. O tal vez un poco, no sé. No voy a decir que estoy bien o mal o que me duele o que no. Hace rato me parece que estoy de espectadora en esta vida loca que va transcurriendo entre mis lecturas y los botones de una cámara que, como cosa rara, me da miedo tocar. Mañana será otro día. Mañana será otro año más en este exquisito laberinto que me impele todas los días a moverme, en busca de qué, no sé, pero lo importante es estar en movimiento constante, espantar aquellas moscas que de vez en cuando se filtran por mi ventana y pretenden atacarme. Todos sabemos que la dicha nunca es constante, pero extrañar y recordar es parte de mi oficio permanente. Creo que mis personajes no me quieren mucho últimamente. No les contesto el teléfono, no les devuelvo los mensajes, no tengo tiempo. El poco que tengo lo dedico a evadirme en pensamientos infructuosos, discusiones obsesivas y ficciones regaladas por la televisión. Niñas, no se preocupen. Saben que no puedo andar por ahí sin terminar su historia. Algún día... pienso ahora, algún día, pensaré mañana cuando el día 365 me anote un 22 en alguna parte del cuerpo junto con esas otras muescas, talladas por la memoria.
Buenas noches y buena suerte.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Montañita

Humo

La dicha de haberse quedado