Identity
Yo fui la primera de mi clase en aprender a amarrarme los zapatos. Tenía 5 años. Una tarde nos pusieron unas tablitas de colores con huequitos por los que pasaba una cuerda. Con cada extremo de la cuerda debíamos aprender a hacer el dichoso nudo para amarrarnos los zapatos. La profesora no dijo nada de las 'orejas de conejito' que yo le había escuchado decir a mi hermana, al parecer una metodología ampliamente utilizada para aprender eso. Fueron unas indicaciones repetidas una par de veces mientras cada niña, sentada en su puesto, ensayaba con sus propios materiales a hacer el nudo mágico. Yo lo logré, Aprendí a a hacer el nudo y me sentí muy feliz. Ya podía amarrarme los zapatos yo sola!
Salimos a la cancha del colegio y yo corría por ahí diciendo que ya podía hacerme el nudo, me desamarraba los zapatos y me los volvía a amarrar con cuidado de seguir el procedimiento que acababa de aprender. Poco a poco las otras niñas fueron lográndolo. Pero yo fui la primera. Eso es lo que recuerdo ahora, casi 19 años después. No recuerdo si llegué a mi casa a contarle a mi mamá que había sido la primera, porque no sé qué tanto me importaba a mí a los 5 años el hecho de ser la primera en algo, más allá del logro de haber aprendido algo por lo que simbólicamente, era un poco más independiente. Ya podía vestirme sola, comer sola y amarrarme los zapatos sola. Sin necesidad de ningún conejito. De los pocos recuerdos que tengo de esa época está ese y sigo preguntándome por qué recuerdo haber sido la primera o por qué ya a los 5 años me di cuenta de eso.
Salimos a la cancha del colegio y yo corría por ahí diciendo que ya podía hacerme el nudo, me desamarraba los zapatos y me los volvía a amarrar con cuidado de seguir el procedimiento que acababa de aprender. Poco a poco las otras niñas fueron lográndolo. Pero yo fui la primera. Eso es lo que recuerdo ahora, casi 19 años después. No recuerdo si llegué a mi casa a contarle a mi mamá que había sido la primera, porque no sé qué tanto me importaba a mí a los 5 años el hecho de ser la primera en algo, más allá del logro de haber aprendido algo por lo que simbólicamente, era un poco más independiente. Ya podía vestirme sola, comer sola y amarrarme los zapatos sola. Sin necesidad de ningún conejito. De los pocos recuerdos que tengo de esa época está ese y sigo preguntándome por qué recuerdo haber sido la primera o por qué ya a los 5 años me di cuenta de eso.
En dos semanas cumplo 24 años. Estoy a punto de graduarme del pregrado. No voy a mentirles, esto me ha dado muy duro. Tener tanto tiempo libre me está rayando la cabeza. No solo por el hecho de tener que pensar en el desempleo, y por extensión en el futuro y por extensión en esa pregunta inevitable que se comienza a hacer uno desde antes de terminar el colegio: ¿Qué voy a hacer con mi vida?, sino también por una pregunta más punzante.
Vuelvo a la universidad, pero me siento muy extraña, desprendida. Lo veo todo y lo recuerdo: los edificios, las escaleras, las cafeterías, las multitudes, el túnel, las fotocopiadoras, los restaurantes, las puertas, las sillas, los tableros, los videobeams. Lo miro todo y no puedo evitar preguntarme quién era la persona que recorría esos pasillos con fotocopias en la mano, sintiéndose a veces bien, a veces simplemente invisible. ¿Quién era ella? ¿qué pensaba de la vida? ¿qué quería? ¿no pensaba? ¿no quería? quería sobrevivir? ¿Por qué siento que de repente ya no lo sé? ¿que no la conozco o que no me acuerdo? que me robaron un pedazo de mi vida del que apenas puedo recordar fragmentos...? y si yo no soy ella? ¿quién soy yo ahora?
- Dizque quién soy yo, deje de pensar tanta maricada- me dice un amigo.
No puedo evitarlo. Hasta hace muy poco yo respondía a esa pregunta con mis pequeños logros. Yo soy Alejandra González, comunicadora social-periodista / escritora wannabe (porque me han dicho que no lo hago mal)/ hablo 3 idiomas, bla bla bla, decía. Alardeo de mis logros porque durante demasiado tiempo he creído que eso es suficiente para considerarme buena. Y más allá de eso, me pregunto quién soy yo y me parece que no sé bien qué responder, que no sé cómo verme a mí misma si no es a través de los ojos de otros (lo que creo que ni siquiera me convence mucho), o más bien, como YO creo que los otros me ven.
Soy perfeccionista y eso me jode mucho. Ahora creo que no es tan buena idea diagnosticarle a un perfeccionista un futuro brillante. ¿Cómo llegar a ser 'alguien' si no se sabe quién se es to begin with?
Que todo va a estar bien. Que exagero. No, no exagero. Conocerse a uno mismo es un trabajo de toda la vida que algunos se toman demasiado a la ligera. Y hay que admitir que sabemos muy poco al respecto. Pero hay que hacer muchos intentos para avanzar un poco en esa búsqueda.
Por ahora me digo que voy a estar bien, porque al menos aprendí rápido a amarrarme los zapatos y eso no lo hice por nadie más, ni por aprobación. Lo hice para poder hacer algo por mí misma. Y lo logré.
*La foto la saqué de acá: http://gretchenwillisphotography.com/tying-her-shoes-letters-to-our-daughters-april-2013/
*La foto la saqué de acá: http://gretchenwillisphotography.com/tying-her-shoes-letters-to-our-daughters-april-2013/

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