La niñita que gritó 'lobo'
Había una vez una niña llamada Sally que vivía en un pueblito muy bonito de un país cualquiera. Todo el mundo conoce la historia de esta niña, o más bien, parte de la historia. Sally, que cuidaba un rebaño de ovejas, de vez en cuando se divertía gritando en el pueblo que había un lobo que se iba a comer a sus ovejas. La gente, espantada, salía corriendo a ayudar a Sally, solo para darse cuenta que era mentira, que la niña había gritado lobo en vano. Poco a poco dejaron de creerle cuando repetía el grito de auxilio. A la gente le molestaba que la hicieran perder el tiempo con mentiras, que hubiera una niña malvada y loca que jugara con algo tan serio como eso.
Lo que la gente no sabía, y no ha sabido hasta ahora, es por qué Sally gritaba que había un lobo. No se trataba de ser una niña cruel, de hacer una travesura y asustar a los adultos. Se trataba de buscar la atención de la gente. Sally mentía porque solo cuando gritaba lobo y la gente venía a ayudarla sentía que merecía que alguien la cuidara y la protegiera. Solo cuando la miraban a los ojos y le decían que todo iba a estar bien, que nada le iba a pasar, sentía que era importante, que le importaba a alguien en el mundo. Lo que la gente tampoco sabía, era que Sally no mentía. Realmente ella creía sentir un lobo. No un lobo real, peludo y de grandes dientes. Esos no la asustaban tanto. Lo que la asustaba era una ausencia que sentía en su interior, un extraño vacío que la hacía ver los colores más opacos. Pero ella no sabía cómo se llamaba eso, así que lo único que se le ocurría era gritar 'lobo' para no sentirse tan sola. Porque tal vez así olvidaría eso que sentía.
Todos conocen lo que pasa a continuación. Un buen día, la niña ve un lobo, pero cuando quiere gritar lobo nadie la escucha. Nadie le cree. Todos están cansados de que Sally quiera llamar la atención, así que hacen caso omiso del llamado. El lobo se come a las ovejas de Sally, ataca a Sally, le hace daño. Sin saber bien cómo, ella lo enfrenta y se defiende como nunca pensaría que pudiera hacerlo. Sally piensa "pues si esta gente me va a dejar morir, yo voy a luchar por mí misma". Agarra un palo, lucha con el lobo, lo hace retroceder hasta que el lobo se va.
La niña entra al pueblo herida y pierde la consciencia. La llevan a una clínica donde la atienden y todo el mundo se entera de que a juzgar por sus heridas, ha sobrevivido al ataque de un lobo. Nadie entiende cómo una niña tan pequeña y aparentemente frágil y cobarde como Sally ha podido salir de esta sin mayores daños. Algunos piensan que por fin aprendió la lección de no decir mentiras. Otros sienten algo de culpa por haberle dado la espalda.
Ya no importa, Sally está viva. Ahora es la niña que sobrevivió al lobo. Es su propia heroína. Eso no quiere decir que haya perdido el miedo a los lobos, ni a los reales, ni a los que viven en su cabeza. Sally aún teme, porque es humana. Pero ha descubierto que la razón por la que gritaba lobo era porque se sentía abandonada de alguna forma y creía que necesitaba atención. Sally buscó ayuda, porque sabe que hay heridas que necesita sanar, adentro (empezando por el trauma de enfrentarse a esa bestia sin que nadie la ayudara.)
Y ahora sabe que la gente emocionalmente madura no necesita gritar lobo para que sentir que valen algo. Pero también sabe, que algunas veces cuando alguien grita lobo sin que haya un lobo de verdad, no hay que darles la espalda, sino ayudarles a ver que deben prestarse atención a sí mismos.
No porque los demás no puedan ver al lobo, no quiere decir que no exista.
* La imagen fue tomada de: http://anette89.deviantart.com/art/Defenders-355622162 Bory Tucholskie 2013
* La imagen fue tomada de: http://anette89.deviantart.com/art/Defenders-355622162 Bory Tucholskie 2013
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