Cómo explicarle a un niño de 4 años por qué celebramos año nuevo (y fracasar en el intento)
Samuel tiene cuatro años y pregunta. Pregunta porque eso es lo que hacen los niños, quieren una explicación de todo lo que ven y muchas veces en el intento de explicarles, lo que hacemos es enredarnos más.
Era 31 de diciembre. Yo estaba tendiendo la cama en la finca y Samuel, Sami, como le decimos de cariño, con un carrito en la mano empezó a preguntarme por qué estábamos todos ahí reunidos.
- Porque estamos celebrando que se acabó un año y empezó uno nuevo y todos quieren estar con la familia para celebrar.
- Y ¿por qué es año nuevo?
- Porque cada año tiene 365 días y cuando se acaba comienza un año nuevo, y celebramos otra vez tu cumpleaños con una fiesta, el otro año vamos a hacer otra fiesta y así todos los años. (Evidentemente, para este punto yo ya me estaba enredando solita)
- Yo tuve una fiesta de Jake el pirata.
- Sí, eso fue este año y el otro año va a ser otra, porque el tiempo pasa.
- y ¿por qué pasa el tiempo?
Y yo vi a Samuel, con sus enormes ojos verdes y su carrito en la mano, haciéndome una de las preguntas filosóficas más grandes de todos los tiempos.
- Pues... porque tiene que pasar. - contesté mientras seguía tendiendo la cama.
Un par de minutos después volvió a insistir con la pregunta a la que yo había respondido de forma tan poco satisfactoria.
- ¿por qué pasa el tiempo, Alea?
- No sé Sami - contesté.
La verdad, querido Samuel, nadie sabe por qué pasa el tiempo. El tiempo es una cosa amorfa e incomprensible que simplemente actúa ajena a nuestra voluntad. Son muchos los pensadores, artistas, escritores y hasta científicos que se han hecho la misma pregunta, y algún filosofo te diría que el tiempo es una condición para el conocimiento. Cosas que ni ellos entienden muy bien.
En algún punto vas a desear que el tiempo no pase, cuando te sientas muy feliz, cuando estés con alguien que ames o cuando veas a tus hijos haciéndote preguntas que a ti se te había olvidado hacerte. Y el tiempo, sin embargo, pasará, creceremos y celebraremos de nuevo tu cumpleaños, (aunque sin Jake el pirata) y nos daremos el año nuevo otra vez, preguntándonos si el año que comienza será mejor que el anterior.
Aún así, el tiempo te da regalos que nada más puede darte en la vida, como la posibilidad de curarte la mayoría de heridas y de darte algo maravilloso llamado perspectiva. ¿Y que es eso? es una cosa que hace que después de unos días, meses o años, uno deje de sentir rabia o tristeza, o que a veces cambien las cosas que solíamos querer, o que uno se dé cuenta de que de repente, ya no se es el niño que pregunta, sino el 'adulto' que trata de responder a la mayoría de preguntas que le hacen los niños como tú.
El otro regalo es hacer de cada instante algo único e irrepetible, lo que te hace valorar más las cosas bonitas que te suceden.
El otro regalo es hacer de cada instante algo único e irrepetible, lo que te hace valorar más las cosas bonitas que te suceden.
Más temprano o más tarde ese día.
Estábamos viendo la luna.
- ¿Para dónde se va la luna? ¿para su casa?
En vez de enredarme otra vez, en una explicación que a su edad no importa mucho, debí haberle contestado que sí, que la luna se va para su casa. Al fin y al cabo a mi no me consta que la luna no tenga casa.
![]() |
| El personaje que inspiró esta entrada |

Muy bueno!!! Feliz año!
ResponderEliminar