Quería decirme

Hágame un favor. Vaya y dígale que venga él mismo y me lo diga. Que no me mande mensajeros, que deje la pendejada. Que el mínimo de respeto que me merezco es que me diga las cosas en la cara. Pero claro, qué puedo esperar yo, si después de todo era un maldito cobarde. Le faltaron todos los cojones del mundo para pararse al frente y defenderme, decir que me amaba. Pero no podía. Es que se cagaba en los pantalones cada que yo le hacía el reclamo. Me sacaba las excusas más pendejas de este mundo, lo típico, que eran cuentos míos, que no sé que, pero yo sabía... Yo sabía que yo tenía razón, que lo suyo era puro y físico culillo. No hombre ¿y que ahora me mande a decir estas cosas con usted? esto si que es la tapa. Otra vez, ¿cómo es? ¿Que fue un cabrón de mierda? sí claro, que me diga algo que yo no sepa. ¿Que me merezco algo mejor? ¡descubrió el agua tibia! pues claro que me merezco algo mejor. Y lo último ¿cómo es? ¿Pero que siempre me seguirá amando a pesar de todo? Que venga el mismo y me lo diga. A ver si no le mando una patada en las gónadas. Si, yo sé que usted solo esta cumpliendo un mandado, pero déjeme, no se preocupe, que no la estoy cogiendo contra usted, pero es que tengo que sacarme esta espinita con alguien... De verdad, o sea dígame en su humilde opinión, ¿no le parece que debería decírmelo él? ¿Cierto que sí? mire es que si yo supiera donde putas está viviendo, voy ya mismo y le digo esto, pero no lo sé. Porque el muy bobazo se auto borró de la faz del planeta, lo hizo todo muy impecable para que yo no lo pudiera ubicar. Perfecto, mejor para mí porque hago de cuenta que está muerto. Así que ahora resulta que esta vivo, pero no sé donde carajos está y usted claramente no me lo va a decir y ni me interesa esforzarme para sacarle la información.


Después de esto, le dio un ataque de histeria y empezó a llorar. Me dijo que yo no tenía idea de lo difícil que era dormir por las noches desde que te habías ido. Que el aire se había vuelto un simple elemento de adorno, que respiraba por pura necesidad. Que a veces, cuando iba en el bus se desplomaba, le daban accesos de terror y tenían que ayudarla a bajar. Que ella sabia que era una completa ridiculez, que nunca le había pasado, porque ella era un completa guerrera y que esta era la hora en que no podía creer que tú, que tu recuerdo hubiera sido capaz de ponerla así. Pero que era cierto. Que sentía que se volvía loca, pero que no se iba a morir. Que eso era lo peor, que ella sabia que no se iba a morir de la pena, pero que la vida se le había arruinado. Que le daba la impresión que caminaba por la tabla del barco con los ojos vendados. Que se iba a caer al agua en cualquier momento y no se iba a salvar. Me pidió que te dijera que nunca le volvieras a mandar decir nada. Que desaparecieras, que era lo mejor si no querías tener algún tipo de tragedia cargada en tu conciencia. No sé, todo esto parece puro cuento. Esa niña es de un calculador impresionante. Lo que quiere es que tú te sientas mal por ella. Pero en la cara se nota que es demasiado inteligente como para hacer algo estúpido. Es en serio, no se va a suicidar ni va a matar a nadie, lo que quería era hacerte creer esto, es una última venganza de su parte. O al menos eso cree. Esta niña es el demonio eso te digo, está muy, pero muy loca. Es que yo también casi me creo toda la escenita que me armó. Pero luego me di cuenta, que en realidad está más que perfecta. Cual pena ni que ocho cuartos, está mujer lo que quieres es joderte. Porque ella ya está jodida.

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