Sober

*


Tres meses.
Contrario a todos los pronósticos, pasan tres meses.
Aún con el peso de un dolor imposible en lugares innombrables, con la sensación constante de que no vas a ser capaz de sobrevivir con el corazón roto, con la resistencia de un drogadicto que no puede pasar más días sin su veneno, sobrevives, te resistes.
Y le pides a Buda, a Alá, a McDonalds, al que sea, que te dé fuerza para sobrevivir a lo que te queda, para no volver a caer en la tentación de hacerte daño buscando la sustancia que tanto te gustaba.
Pasas a ser un drogadicto que no se droga, que está limpio, que no tiene una gota de veneno en la sangre, pero en tu cabeza aún sigue el recuerdo de la sensación y una vocecilla que te pregunta si la extrañas.
Esa sensación de estar en la cima del mundo, enamorada, atontada, anestesiada. Y tres días después, luchando, sabiendo que no podías, que te desgastaba. Que el subidón era demasiado bueno para ser cierto.
Nadie te enseña cómo dejar ir a alguien que amas. Nadie te enseña a anteponer la razón a una adicción. Ni si quiera la experiencia puede contra eso.
Los adictos somos adictos, sin importar cuantas veces soltemos el veneno. Perseguimos el high, el pedacito de instante en el que el tiempo se detiene a nuestros pies, a sabiendas de que luego estaremos tirados en el suelo con la cabeza pegada al asfalto y el cuerpo adolorido.
Sabemos que no está bien, que hay que dejarlo, que si algo hace daño no va a terminar bien. Se lo decimos a la gente mientras nos engañamos a nosotros mismos pensando que vamos a poder dejarlo ir y ya está, que de alguna forma retorcida, lo tenemos bajo control.
Pero volvemos a salir corriendo otra vez detrás suyo en cuanto se asome por alguna rendija y nos sonría.
No sabemos decir que no. Siempre volvemos.
Hasta que algo te para en seco y te dice "no más".
Y te resistes, pataleas, aunque sabes que no tiene caso, que tocaste fondo, que es ahora o nunca, que te limpias o te sigues hundiendo.
Lo niegas, lo aceptas, lo lloras, lo luchas, negocias.
Y en eso se van tres meses.
Pasas a ser un adicto que lleva tres meses sin drogarse.
Pero adicto al fin y al cabo.


*"The virgin suicides - Sofia Coppola. Frame.

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