Estado del arte.

Acabo de renunciar a After Effects. Eso no es de su incumbencia, pero bueno. Tal vez en un futuro cercano logre dominarlo. No, renunciar no es lo mío, simplemente hoy no tengo ganas de intentarlo. Hoy no me importa no hacer el pinche ejercicio. (¿What?). Los 3 días que van de esta semana han estado plagados de una energía muy rara y de sueños igualmente raros que me dejan pensando. Siento que me despierto y no logro despertarme, que sigo dormida. En resumen, el estado de vigilia ha parecido una secuencia interrumpida por pequeñas lagunas. En fin.

Aprovecho para hablar sobre mí misma. Este semestre empecé doble programa con literatura. Es cierto, me tomó 6 semestres decidir hacer algo que he querido hacer desde que me gradué, pero que no había intentado por bobita. Mi afán de graduarme para irme del país me superaba. Y bueno ¿qué iba a hacer yo felizmente graduada y con la incertidumbre de no haberlo intentado? Sí, mi confirmada habilidad para escribir tuvo mucho que ver, pero quiero decir algo: yo no me metí a literatura porque quiera escribir, o por lo menos esa es la menor de mis intenciones. Todo el mundo sabe que la literatura como carrera no te dota del talento y la creatividad necesarias para ser buen escritor, puede que nada lo haga en realidad. No, me metí a literatura porque no me convence ser la comunicadora promedio. Uds han leído todas mis quejas contra la carrera y si a estas alturas de la vida sigo pensando que tiene muchos vacíos entonces necesito buscar otro tipo de formación, porque yo no soy de conformarme. Ojo, con el comunicador promedio no quiero decir que mis compañeros sean tontos, porque conozco gente muy pila entre ellos y la mayoría simplemente perezosos, a pesar de sus habilidades. Bueno, yo sí quiero más cosas, quiero sentirme medianamente erudita y hablar de libros y de gente maravillosa que ha escrito cosas maravillosas. 
Me siento muy feliz. Hay cosas que no entiendo y eso me abruma, pero me hace esforzarme y sentirme rodeada de gente que habla con pasión de su objeto de estudio y que al igual que yo, se siente fascinada y confundida ante el arte. Tengo mucho que leer, algunas cosas me divierten, otras me aburren, como todo en la vida. Lo hice por mi misma. No espero que salga de un modo u otro, no espero necesariamente que funcione, decidí no esperar nada. Decidí simplemente intentarlo. 
Menos mal que lo hice.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Montañita

Humo

La dicha de haberse quedado