Querido patriarcado
Querido patriarcado:
Estoy cansada de que me hagas mirarme al espejo y ver algo que no es suficiente. Que me hagas pensar que no soy lo suficientemente buena, guapa, exitosa, delgada, capaz, talentosa o divertida. Estoy cansada de dejar que me llenes la cabeza con tus criticas violentas de que soy patética, mala, fea, ruidosa y que nada de lo que haga va a valer nunca la pena. Te he permitido llevarme a los lugares más autodestructivos durante años. Te he permitido plantar toda una serie de creencias limitantes sobre mi cuerpo, mi placer y mi vida que han dictaminado cómo experimento el mundo y cómo me relaciono con otros. He dejado que me arruines cosas que me gustan como la comida o el sexo porque según tú, es un horror que una mujer ocupe más espacio físico, verbal, laboral o existencial del que a ti te parece. Te he permitido hacer que odie mi propia carne porque supera unas tallas y unas medidas imposibles que tú inventaste y que sigues gritandole a todas las mujeres del mundo a todas horas. Estoy cansada de permitir que dictes cómo y cuándo me comporto para conseguir la suficiente validación de los demás, que me digas cómo y de qué debo reírme para que alguien más me encuentre encantadora, cómo debo hablar para que me presten atención y sobre todo, cómo debo guardar mi rabia porque a nadie le importa y porque si me quedo callada y sonrío voy a agradar más. ¿Quién quiere a una mujer escandalosa y rabiosa quejándose del sistema que la oprime por lo que tiene entre las piernas? Nadie. Estoy cansada de que le digas a D que no puede comerse esos carbohidratos porque alguien se los va a ver, a Ana que no tiene suficientes credenciales para aplicar a ese cargo cuando su experiencia se lleva por delante a la competencia, que le digas a Juana que no es lo suficientemente mujer, que le digas a Laura que nadie va a creer en su idea de negocio, y todas esas estupideces que nos has susurrado a todas durante años. Estoy harta de que hayas hecho un negocio tan lucrativo con nuestras inseguridades y nuestro temor. Que te aproveches de empequeñecernos y negarnos para que existamos exactamente como tú quieres: casi sin hacerlo, como un adorno silencioso que solo se admira y del que no se espera ningun error, ninguna mancha, ninguna imperfección.
Pues te tengo una noticia que no te va a gustar: ninguna de las personas que me quieren, que son suficientes y que valen mil veces más que todas tus bazofias, te advierto, me ha dicho que no soy suficiente. Ninguna de ellas me ha mirado con algo que no sea amor, admiración o empatía. Así que por mí y por todas nosotras puedes irte a la mierda y besar mi enorme culo. Voy a comer, a divertirme, a ocupar espacio, a hacer ruido cuando me de la gana, a usar mi rabia para impulsarme y a ser orgullosamente yo misma, imperfecta y todo, te guste o no.
Con toda mi maravillosa rabia,
Alejandra
Comentarios
Publicar un comentario